El amor transforma, el amor cura. Pero, a veces, poner trampas mortales y termina destruyendo a la persona a la que decidió entregarse por completo. ¿cómo la fuerza que mueve el mundo y mantiene las estrellas en su sitio puede ser tan constructiva y tan devastadora al mismo tiempo?
Nos hemos acostumbrado a pensar que lo que damos es igual a lo que recibimos. Pero las personas que aman esperando ser correspondidas pierden el tiempo.
El amor es un acto de fe, no de intercambio.
Son las contradicciones las que hacen crecer el amor. Son los conflictos los que permiten que el amor siga a nuestro lado.
La vida es demasiado corta para esconder en nuestro corazón palabras importantes.
Palabra como "Te Amo"
Pero, a cambio, no esperes escuchar siempre la misma frase. Amamos porque necesitamos amar, sin eso la vida pierde todo el sentido y el sol deja de brillar.
Una rosa sueña con la compañia de las abejas, pero no aparece ninguna. El sol le pregunta "¿No te cansas de esperar? -Sí - contesta la rosa- pero si cierro mis pétalos, me marchito".
Por tanto, aun cuando el Amor no aparece, seguimos esperándolo. En los momentos en que la soledad parece aplastarlo todo, la única manera de resistir es seguir amando.
El mayor objetivo de la vida es amar. El resto es silencio.
Amor es sencillamente una palabra, hasta el momento en el que decidimos dejar que nos posea con toda su fuerza.
Amor es sencillamente una palabra, hasta que alguien llega para derle un sentido.
No desistas. Normalmente, es la última llave del llavero la que abre la puerta."
Fragmento de el libro "El manuscrito encontrado en Accra" amado Paulo Coelho.










Me lo has pedido muchas veces y yo te he dicho siempre que no. Me habría gustado regalártelo para tu cumpleaños, para Navidad, para una fiesta cualquiera. Nunca para pedirte perdón. Pero si tuviera que servir, si no bastara, si tuviera que escribir aún mil y mil y mil más, lo haría también porque no puedo vivir sin ti.» Y Gin sigue leyendo: «He aquí lo que quería: mi poema.» Sonríe y lee, lee. Resbala entre las palabras, llora, sorbe por la nariz y se ríe otra vez. Se levanta y continúa. Nuestros momentos, nuestra pasión, el viaje, la emoción. Y sigue sonriendo, sorbiendo aún por la nariz, secándose los ojos, destiñendo alguna palabra mía con alguna que otra lágrima que se le ha escapado de la mano. (...) «Quiero que levites, quiero que cantes con fervor... Ten una felicidad delirante al menos no la rechaces. Ya sé que te suena cursi, pero el amor es pasión, obsesión, alguien sin el cual no vives. Yo te digo: lánzate de cabeza, encuentra alguien a quien amar con locura y que te ame de la misma forma. ¿Cómo encontrarlo? Olvídate del cerebro y escucha tu corazón. Yo no oigo tu corazón. Porque la verdad, tesoro, es que no tiene sentido vivir si no se tiene esto. Hacer el viaje y no enamorars profundamente equivale a no vivir. Pero tienes que intentarlo, porque si no lo intentas, no vivirás nunca...Te esperaré. Y esperaré. Y esperaré aún más. Para verte, para tenerte, para sentirme otra vez feliz. Feliz como un cielo en el ocaso.» 







