Que todo lo que toque mi mano, mis ojos vean y mi boca pruebe sea diferente, aunque siga igual. Así, todas esas cosas dejarán de ser naturaleza muerta y pasarán a explicarme por qué están conmigo durante tanto tiempo. Y manifestarán el milagro del reencuentro con emociones que la rutina ya había destruido.
Quiero verme a mí mismo como si fuera la primera vez que estoy en contacto con mi cuerpo y mi alma.
Quiero ser capaz de aceptarme como soy. Una persona que camina, que sienta, que habla como cualquier otra, pero que a pesar de sus defectos tiene coraje. "
Del maravilloso libro de Paulo Coelho "El manuscrito encontrado en Accra", cada página es una delicia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario