sábado, 13 de octubre de 2012

"Te quiero, simple y llanamente. Eres la esencia de todo lo que he buscado en otro ser humano. Sé que una parte de ti está dudando por un momento, y si es así, entonces significa que tú también sientes algo. Todo lo que te pido es que no lo obvies y lo consideres aunque sólo sea por diez segundos. No hay otra alma en este jodido planeta que me haga ser la mitad de persona de lo que soy estando contigo. Y arriesgaría esta amistad por la oportunidad de que lo pensaras, porque está ahí, entre tú y yo, no puedes negarlo. Incluso si no volvemos a hablarnos después de esta noche, por favor, créeme si te digo que me has cambiado para siempre, por quién eres y por lo que has significado para mí. Por todo esto, considero que no necesito una pintura de pájaros para acordarme de ti."

Fragmento de la película "Persiguiendo a Amy"
 

miércoles, 22 de agosto de 2012

And every time we kiss I swear I can fly....



  ¿Por qué no me escribiste? ¿Por qué? ¡No había terminado para mí! Te estuve esperando durante siete años y ahora ya es tarde.

- Te escribí 365 cartas todos los días durante un año. 

 ¿Me escribiste?
- Sí. 

 Lo nuestro no acabó. ¡Jamás ha acabado! 





'Cause every time we touch
I get this feeling,
And every time we kiss
I swear I can fly,
Can't you feel my heart beat fast
I want this to last
Need you by my side

martes, 31 de julio de 2012

"Ésa es la verdadera experiencia de la libertad, tener lo más importante del mundo, sin poseerlo"

Érase una vez un pájaro, adornado con un par de alas perfectas y plumas relucientes, coloridas y maravillosas. En fin un animal hecho para volar libre e independientemente, para alegrar a quien lo observase.


Un día una mujer, lo vio y se enamoro de él; se quedo mirando su vuelo con la boca abierta, de admiración con el corazón latiendo más de prisa con los ojos brillantes de emoción.
Lo invito a volar con ella y los dos volaron por el cielo en completa armonía,

Ella adoraba admiraba al pájaro.
Pero entonces pensó “tal vez quiera conocer alguna montaña distante”. Y la mujer tuvo miedo, miedo de no sentir nunca mas eso con otro pájaro.
Y sintió envidia, envidia de capacidad de volar del pájaro, y se sintió sola y pensó “voy a poner una trampa, la próxima vez que el pájaro venga, no volverá a marcharse”….

El pájaro que también estaba enamorado, volvió al día siguiente y fue encerrado en la jaula.
Todo los días ella lo miraba, y allí estaba el objeto de su pasión y se lo mostraba a sus amigas que comentaban…”eres una persona que tiene todo”.
Sin embargo empezó a producirse una extraña transformación: como tenia al pájaro no tenia que conquistarlo, fue perdiendo el interés.



El pájaro sin poder volar, se fue consumiendo, perdiendo el brillo, se puso feo, y ella ya no le prestaba atención, ecepto para alimentarlo y limpiar su jaula.
Un buen día el pájaro murió. Ella se puso muy triste y no dejaba de pensar en el. Pero no lo recordaba la jaula, sino que recordaba el primer día que lo había visto volar contento entre las nubes.
Sin profundizarse en si misma, descubriría que aquello que la emocionaba del pájaro era su libertad, no su cuerpo físico.

Sin el su vida también perdió sentido, y la muerte vino a llamar a su puerta
Porque has venido? – le pregunto ella a la muerte.



“Para que puedas volar de nuevo junto a el” – respondió la muerte- “si lo hubieses dejado partir y regresar al día siguiente, lo amarías y lo admirarías aún más, sin embargo ahora necesitas de mi para estar junto a el…”

                                         Fragmento del libro de Paulo Coelho "Once minutos"